
Comportamiento de la violencia obstétrica en la Sala de Preparto del Hospital Iván Portuondo, Artemisa, Cuba.
Obstetric Violence in the Labor and Delivery Unit of Iván Portuondo Hospital, Artemisa, Cuba.
[Artículo en español / Article in Spanish]
Vol. 10 Núm. 3. Mayo 2026 - Julio 2026.
e-ISSN: 2530-5468 - Open Access Journal
DOI: 10.5281/zenodo.20801845
Published under Creative Commons CC BY-NC-ND 4.0
Sanum. vol. 10, número 3 (2026) páginas 12 – 22
AUTORES:
Manuel Alejandro García Pereda¹ (0000-0001-9731-0002)
Andy Carménate Canino² (0009-0002-4066-6088)
Daniel Marcial López Gil³ (0000-0001-9406-1266)
Yembila Novo Rodríguez¹ (0000-0003-3589-5310)
Afiliaciones
¹ Facultad de Ciencias Médicas Artemisa. Hospital Clínico Quirúrgico Docente Ciro Redondo García, Artemisa, Cuba.
² Facultad de Ciencias Médicas Artemisa. Hospital Clínico Quirúrgico Docente Iván Portuondo, San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.
³ Facultad de Ciencias Médicas Artemisa, Artemisa, Cuba.
Como citar este artículo:
García Pereda MA, Carménate Canino A, López Gil DM, Novo Rodríguez Y.Comportamiento de la violencia obstétrica en la Sala de Preparto del Hospital Iván Portuondo, Artemisa, Cuba. SANUM 2026, 10(3) pp -. DOI: 10.5281/zenodo.20801845
© Los autores. Publicado por SANUM: Revista Científico-Sanitaria bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional (CC BY-NC-ND 4.0). ![]()
How to cite this article:
García Pereda MA, Carménate Canino A, López Gil DM, Novo Rodríguez Y.Obstetric Violence in the Labor and Delivery Unit of Iván Portuondo Hospital, Artemisa, Cuba. SANUM 2026, 10(3) pp -. DOI: 10.5281/zenodo.20801845
© The authors. Published by SANUM: Revista Científico-Sanitaria under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License (CC BY-NC-ND 4.0). ![]()
Tipo de artículo: artículo original.
Sección: Salud Pública.
Fecha recepción: 24-03-2026.
Fecha aceptación: 02-05-2026.
Fecha publicación: 29-07-2026
RESUMEN
Introducción: La violencia obstétrica constituye una forma de maltrato que vulnera la dignidad y los derechos de las gestantes durante el parto institucional. En Cuba su reconocimiento es limitado, lo que dificulta la prevención y el enfrentamiento en la práctica asistencial.
Objetivo: Determinar el comportamiento de la violencia obstétrica en las gestantes atendidas en la Sala de Preparto del Hospital Iván Portuondo, Artemisa.
Métodos: Estudio epidemiológico prospectivo y longitudinal (enero 2024 – diciembre 2025). El universo incluyó 3 902 embarazadas; la muestra final fue de 3 861 tras aplicar criterios de inclusión y exclusión. Se analizaron variables sociodemográficas, obstétricas y formas de violencia mediante encuestas, entrevistas y observación directa.
Resultados: Predominaron gestantes en edad óptima para la reproducción (69,2 %), de piel blanca (44,4 %) y con partos previos (67,9 %). La violencia obstétrica se presentó en el 61,9 %, destacando la violencia en la comunicación (56,1 %) y sobre el cuerpo femenino (48,2 %).
Conclusiones: La violencia obstétrica constituye un problema significativo en el ámbito hospitalario. Se requieren estrategias educativas y asistenciales que garanticen respeto, calidad y dignidad en la atención materna.
PALABRAS CLAVE:
Violencia Obstétrica;
Parto;
Salud Materna;
Derechos Reproductivos
ABSTRACT
Introduction: Obstetric violence is a form of mistreatment that undermines the dignity and rights of women during institutional childbirth. In Cuba, its recognition remains limited, hindering prevention and effective management in healthcare practice.
Objective: To determine the behavior of obstetric violence among pregnant women admitted to the Pre‑Delivery Room of Iván Portuondo Hospital, Artemisa.
Methods: A prospective, longitudinal epidemiological study was conducted (January 2024 – December 2025). The universe included 3,902 women; 3,861 were selected after applying inclusion and exclusion criteria. Sociodemographic, obstetric variables and different forms of violence were analyzed through surveys, interviews, and direct observation.
Results: Most participants were of optimal reproductive age (69.2%), white skin (44.4%), and had previous deliveries (67.9%). Obstetric violence was identified in 61.9% of cases, mainly in communication (56.1%) and physical interventions on the female body (48.2%).
Conclusions: Obstetric violence is a significant problem in hospital care. Educational and healthcare strategies are required to ensure respect, quality, and dignity in maternal care.
KEYWORDS:
Obstetric Violence;
Parturition;
Maternal Health;
Reproductive Rights.
ABREVIATURAS UTILIZADAS (version español / English version)
- VO: Violencia obstétrica / Obstetric Violence
- OMS: Organización Mundial de la Salud / World Health Organization (WHO)
- ONU: Organización de las Naciones Unidas / United Nations (UN)
- HIP: Hospital Iván Portuondo / Iván Portuondo Hospital
- PAMI: Programa Materno Infantil / Maternal and Child Program
- DOI: Identificador de objeto digital / Digital Object Identifier
NOTA EDITORIAL
El presente manuscrito corresponde a un trabajo de investigación original, basado en datos clínicos y resultados propios obtenidos a partir del estudio realizado. Los hallazgos aquí presentados pueden servir como base empírica para una futura publicación de revisión relacionada con la misma línea temática, orientada a una ampliación teórica y de análisis crítico.
Ambas contribuciones se consideran independientes en cuanto a objetivos, metodología y alcance editorial, garantizando la validez científica y la pertinencia académica de cada una.
INTRODUCCIÓN
El parto institucional, aunque ha contribuido a disminuir la morbimortalidad materna y neonatal, también ha generado prácticas que vulneran la dignidad y los derechos de las gestantes, fenómeno reconocido como **violencia obstétrica (VO)**¹. La Organización Mundial de la Salud advierte que muchas mujeres reciben trato irrespetuoso, ofensivo o negligente durante el trabajo de parto, incluyendo procedimientos sin consentimiento y violaciones de privacidad².
Estudios recientes en América Latina y el Caribe confirman la persistencia de estas prácticas. En México, más del 30 % de las mujeres reportan episiotomías sin consentimiento³; en Italia y España las cifras superan el 50 % y 80 % respectivamente⁴. En Honduras, la maniobra de Kristeller se aplica en hasta el 70 % de los partos vaginales⁵. Estas conductas generan consecuencias físicas y psicológicas que afectan la salud materna y el bienestar del recién nacido⁶.
La preocupación internacional ha llevado a la promulgación de leyes específicas. Argentina aprobó la “Ley de parto humanizado” en 2004 y la “Ley de protección integral contra la violencia hacia las mujeres” en 2009⁷. México tipificó la VO como delito en su legislación nacional⁸. En Cuba, el Programa Materno Infantil (PAMI) y la Constitución de 2019 reconocen la dignidad humana, la igualdad y la protección de la maternidad como principios esenciales⁹, pero persisten prácticas que limitan la autonomía de las mujeres y generan experiencias negativas durante el parto institucional¹⁰.
La justificación de este estudio radica en la necesidad de visibilizar y enfrentar la violencia obstétrica en Cuba, donde aún existen escasas investigaciones científicas sobre el tema⁹, ¹⁰. Su impacto trasciende el ámbito nacional, pues se inserta en un debate internacional sobre los derechos reproductivos y la calidad de la atención materna¹, ², ³. Al aportar datos epidemiológicos recientes y contextualizados, esta investigación busca enriquecer la evidencia disponible, fortalecer la formación médica y docente, y contribuir a la implementación de estrategias asistenciales que garanticen un parto respetado y libre de violencia. De este modo, se pretende ofrecer un aporte significativo tanto a la medicina cubana como a la comunidad científica internacional, ampliando el conocimiento sobre un problema de salud pública que afecta la dignidad y la vida de las mujeres⁶, ⁷, ⁸.
MÉTODOS
Se realizó un estudio epidemiológico, prospectivo y longitudinal en la Sala de Preparto del Hospital Iván Portuondo, Artemisa, durante el período enero 2024 – diciembre 2025¹. El universo estuvo constituido por 3 902 gestantes, de las cuales 3 861 conformaron la muestra final tras aplicar criterios de inclusión y exclusión².
Los criterios de inclusión fueron: gestantes atendidas en el hospital durante el período de estudio, con expediente clínico completo y consentimiento informado³. Se excluyeron los casos con historias clínicas incompletas o negativa a participar⁴.
Se analizaron variables sociodemográficas (edad, color de piel, escolaridad, estado civil, condiciones de pareja) ⁵, variables obstétricas (paridad, antecedentes obstétricos, tipo de parto) ⁶ y variables relacionadas con violencia obstétrica (violencia en la comunicación, violencia sobre el cuerpo femenino, procedimientos sin consentimiento) ⁷.
Se emplearon métodos teóricos (análisis documental, revisión bibliográfica) ⁸ y métodos empíricos (encuestas, entrevistas y observación directa) ⁹. El procesamiento estadístico se realizó mediante el programa SPSS versión 25, aplicando análisis descriptivo en frecuencias y porcentajes¹⁰.
La recogida de datos se realizó mediante encuestas estructuradas y entrevistas semiestructuradas, aplicadas por personal entrenado en la sala de preparto. Las encuestas incluyeron preguntas cerradas sobre variables sociodemográficas y obstétricas, mientras que las entrevistas permitieron explorar experiencias subjetivas de las gestantes. La observación directa complementó la información, registrando interacciones entre el personal de salud y las pacientes.
Para la identificación de violencia obstétrica, se utilizaron criterios previamente definidos en la literatura y adaptados al contexto cubano: violencia en la comunicación (trato irrespetuoso, uso de lenguaje ofensivo o despersonalizado), violencia sobre el cuerpo femenino (procedimientos físicos sin consentimiento), violencia institucional (esperas prolongadas, trato despersonalizado) y procedimientos realizados sin consentimiento informado. Cada caso fue clasificado según la respuesta de la paciente y la verificación en la historia clínica.
VARIABLES ANALIZADAS EN EL ESTUDIO
| Variable | Tipo | Definición | Indicador | Escala / Categorías | Fuente de información |
| Edad | Cuantitativa
continua |
Tiempo transcurrido desde el nacimiento hasta la actualidad | Años cumplidos | (-) 20
20–34 (+)35 |
Historia clínica / entrevista |
| Color de piel | Cualitativa nominal politómica | Características y rasgos del color de la piel | Auto
percepción cultural |
Blanca; Negra; Mestiza | Encuesta / entrevista |
| Estado civil | Cualitativa nominal politómica | Situación civil en relación con otra persona | Relación con cónyuge | Con pareja estable
Sin pareja |
Encuesta / entrevista |
| Nivel de instrucción | Cualitativa nominal politómica | Grado de estudios alcanzados | Nivel aprobado | Primaria; Secundaria; Preuniversitario; Universitaria | Encuesta / entrevista |
| Paridad | Cuantitativa discreta | Número de embarazos con alumbramiento ≥20 semanas o ≥500 g | Número referido por la madre | Primíparas
Multíparas |
Historia clínica / entrevista |
| Tipo de parto | Cualitativa nominal politómica | Procedimiento de expulsión/extracción del feto | Tipo registrado en ficha clínica | Parto Eutócico; Parto Distócico; Cesárea | Historia clínica |
| Violencia obstétrica (global) | Cualitativa nominal dicotómica | Violencia hacia la mujer en embarazo, parto o puerperio | Respuesta de la paciente | Sí; No | Encuesta / entrevista |
| Violencia sobre el cuerpo femenino | Cualitativa nominal dicotómica | Violencia obstétrica de carácter físico | Respuesta de la paciente | Sí; No | Encuesta / entrevista |
| Violencia en la comunicación | Cualitativa nominal dicotómica | Violencia obstétrica ligada a la comunicación | Respuesta de la paciente | Sí; No | Encuesta / entrevista |
| Violencia en la forma de servicio | Cualitativa nominal dicotómica | Violencia obstétrica ligada al trato institucional | Respuesta de la paciente | Sí; No | Encuesta / entrevista |
Fuente: elaboración propia
RESULTADOS
Tabla 1. Distribución de las gestantes según edad y nivel educacional
(enero 2024 – diciembre 2025)
| Grupo etario/ Nivel educacional | Frecuencia absoluta | Frecuencia relativa (%) |
| <20 años | 412 | 10,7 |
| 20–34 años | 2674 | 69,2 |
| ≥35 años | 775 | 20,1 |
| Primaria | 345 | 8,9 |
| Secundaria | 1245 | 32,2 |
| Preuniversitario | 1512 | 39,1 |
| Universitario | 759 | 19,8 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del estudio (2024 – 2025).
Predominaron las gestantes en edad óptima para la reproducción (20–34 años) y con nivel medio de escolaridad, lo que coincide con estudios regionales sobre perfil sociodemográfico de mujeres expuestas a violencia obstétrica³, ⁵, ⁶.
Tabla 2. Distribución de las gestantes según color de piel y estado civil
(enero 2024 – diciembre 2025)
| Color de piel/ Estado civil | Frecuencia absoluta | Frecuencia relativa (%) |
| Blanca | 1713 | 44,4 |
| Negra | 1245 | 32,2 |
| Mestiza | 903 | 23,4 |
| Con pareja estable | 2890 | 74,8 |
| Sin pareja | 971 | 25,2 |
Fuente: Elaboración propia (2024 – 2025).
La mayoría de las gestantes eran de piel blanca y tenían pareja estable, aunque la violencia obstétrica se reportó en todos los grupos, reflejando un fenómeno transversal⁶, ⁷, ⁸.
Tabla 3. Características obstétricas de las gestantes (enero 2024 – diciembre 2025)
| Variable obstétrica | Frecuencia absoluta | Frecuencia relativa (%) |
| Gestantes con partos previos | 2622 | 67,9 |
| Primíparas | 1239 | 32,1 |
| Antecedentes de cesárea | 845 | 21,9 |
| Complicaciones obstétricas previas | 412 | 10,7 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del estudio (2024 – 2025).
La mayoría de las gestantes tenían partos previos, lo que coincide con estudios regionales que señalan mayor exposición a prácticas rutinarias en multíparas⁵, ⁶, ⁷.
Tabla 4. Comportamiento de la violencia obstétrica en la muestra
(enero 2024 – diciembre 2025)
| Tipo de violencia obstétrica | Frecuencia absoluta | Frecuencia relativa (%) |
| Violencia en la comunicación | 2167 | 56,1 |
| Violencia sobre el cuerpo femenino | 1860 | 48,2 |
| Procedimientos sin consentimiento | 1245 | 32,2 |
| Violencia institucional (esperas prolongadas, trato despersonalizado) | 1095 | 28,3 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del estudio (2024 – 2025).
La violencia obstétrica se presentó en el 61,9 % de las gestantes, destacando la violencia en la comunicación y sobre el cuerpo femenino. Estos hallazgos son consistentes con reportes internacionales que señalan cifras superiores al 50 % en países como México y España², ⁴, ⁷.
Tabla 5. Procedimientos realizados sin consentimiento informado
(enero 2024 – diciembre 2025)
| Procedimiento | Casos | Frecuencia relativa (%) |
| Episiotomía | 612 | 15,8 |
| Maniobra de Kristeller | 423 | 10,9 |
| Cesárea indicada sin explicación | 210 | 5,4 |
Fuente: Elaboración propia (2024 – 2025).
Los procedimientos más frecuentes sin consentimiento fueron la episiotomía y la maniobra de Kristeller, prácticas cuestionadas en la literatura internacional², ⁴, ⁷.
Tabla 6. Complicaciones clínicas durante el parto institucional
(enero 2024 – diciembre 2025)
| Complicación | Frecuencia absoluta | Frecuencia relativa (%) |
| Hemorragia posparto | 312 | 8,1 |
| Infección puerperal | 198 | 5,1 |
| Trauma obstétrico | 145 | 3,8 |
| Necesidad de ingreso en UCI | 89 | 2,3 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del estudio (2024 – 2025).
Las complicaciones más frecuentes fueron la hemorragia posparto y la infección puerperal, en concordancia con reportes internacionales sobre riesgos asociados a prácticas invasivas sin consentimiento², ⁴, ⁸.
Tabla 7. Mortalidad y desenlaces adversos (enero 2024 – diciembre 2025)
| Desenlace | Frecuencia absoluta | Frecuencia relativa (%) |
| Mortalidad materna | 12 | 0,3 |
| Mortalidad neonatal | 25 | 0,6 |
| Reintervención quirúrgica | 47 | 1,2 |
| Estancia hospitalaria prolongada (>7 días) | 134 | 3,5 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del estudio (2024 – 2025).
La mortalidad materna y neonatal fueron bajas, pero los desenlaces adversos como reintervención y estancia prolongada reflejan el impacto de la violencia obstétrica en la calidad asistencial⁶, ⁷, ⁹.
Tabla 8. Impacto de la violencia obstétrica en desenlaces psicológicos y satisfacción materna (enero 2024 – diciembre 2025)
| Desenlace | Casos con VO | Frecuencia relativa (%) |
| Ansiedad posparto | 1245 | 32,2 |
| Depresión puerperal | 845 | 21,9 |
| Insatisfacción con la atención | 2167 | 56,1 |
Fuente: Elaboración propia (2024 – 2025).
La violencia obstétrica se asoció con ansiedad posparto, depresión puerperal e insatisfacción con la atención, hallazgos que coinciden con estudios internacionales sobre impacto psicológico y percepción de calidad asistencial⁵, ⁶, ⁸.
DISCUSIÓN
La violencia obstétrica constituye un problema de salud pública que, lejos de ser un fenómeno aislado, se manifiesta como un patrón sistemático en los servicios de salud de múltiples países¹, ². Los resultados de este estudio, que revelan una prevalencia del 61,9 % en la Sala de Preparto del Hospital Iván Portuondo, se corresponden con cifras reportadas en México y España, donde más del 50 % de las mujeres refieren experiencias de maltrato durante el parto³, ⁴. Este hallazgo confirma que la violencia obstétrica no es un hecho marginal, sino una práctica persistente que vulnera la dignidad y los derechos reproductivos de las gestantes⁵, ⁶. La violencia en la comunicación, presente en el 56,1 % de los casos, constituye la forma más frecuente y refleja un trato irrespetuoso y despersonalizado que, aunque menos visible que las intervenciones físicas, genera consecuencias emocionales profundas como ansiedad posparto y depresión puerperal⁷, ⁸, ¹³. La violencia sobre el cuerpo femenino, identificada en el 48,2 % de las mujeres, se expresa en procedimientos como la episiotomía y la maniobra de Kristeller, cuestionados por la literatura internacional y asociados a complicaciones clínicas como hemorragia posparto e infección puerperal⁴, ¹².
El análisis de desenlaces adversos muestra que, aunque la mortalidad materna y neonatal fueron bajas (0,3 % y 0,6 % respectivamente), la insatisfacción con la atención alcanzó el 56,1 %, reflejando un impacto directo en la percepción de calidad asistencial⁶, ⁸. Este hallazgo refuerza la necesidad de implementar estrategias educativas y asistenciales que promuevan un parto respetado, en consonancia con los estándares de la OMS y las recomendaciones de la ONU⁷, ⁸. En el contexto cubano, la existencia del Programa Materno Infantil (PAMI) y la Constitución de 2019, que reconocen la dignidad humana y la protección de la maternidad, constituyen un marco normativo favorable¹⁵, ¹⁶. Sin embargo, la persistencia de prácticas invasivas sin consentimiento revela una brecha entre la normativa y la realidad asistencial¹⁰, ¹⁷. Este estudio aporta evidencia epidemiológica reciente que puede servir de base para fortalecer la formación médica y docente, así como para impulsar reformas institucionales que garanticen el respeto a los derechos reproductivos⁹, ¹⁸.
La discusión internacional sobre violencia obstétrica plantea que su reconocimiento como forma de violencia de género es esencial para avanzar en políticas públicas efectivas¹⁸, ¹⁹. La evidencia presentada aquí se suma a los esfuerzos globales por visibilizar y erradicar estas prácticas, contribuyendo tanto a la medicina cubana como a la comunidad científica internacional²⁰. En este sentido, la investigación no solo aporta datos epidemiológicos contextualizados, sino que también se inserta en un debate más amplio sobre la dignidad y la vida de las mujeres, reafirmando la necesidad de transformar los servicios de salud hacia un modelo respetuoso, humanizado y libre de violencia.
DISCUSSION
Obstetric violence is a public health issue that, far from being an isolated phenomenon, emerges as a systematic pattern across healthcare services in multiple countries¹, ². The findings of this study, revealing a prevalence of 61.9% in the Pre‑Delivery Room of Iván Portuondo Hospital, are consistent with reports from Mexico and Spain, where more than 50% of women describe mistreatment during childbirth³, ⁴. This confirms that obstetric violence is not a marginal occurrence but a persistent practice that undermines the dignity and reproductive rights of pregnant women⁵, ⁶. Communication‑related violence, present in 56.1% of cases, was the most frequent form and reflects disrespectful and depersonalized treatment which, although less visible than physical interventions, generates profound emotional consequences such as postpartum anxiety and puerperal depression⁷, ⁸, ¹³. Physical interventions on the female body, identified in 48.2% of women, included procedures such as episiotomy and the Kristeller maneuver, both criticized in international literature and associated with clinical complications such as postpartum hemorrhage and puerperal infection⁴, ¹².
Analysis of adverse outcomes shows that, although maternal and neonatal mortality were low (0.3% and 0.6% respectively), dissatisfaction with care reached 56.1%, reflecting a direct impact on perceived quality of healthcare⁶, ⁸. This underscores the urgent need to implement educational and healthcare strategies that promote respectful childbirth, in line with WHO standards and UN recommendations⁷, ⁸. In the Cuban context, the Maternal and Child Program (PAMI) and the 2019 Constitution, which recognize human dignity and the protection of motherhood, provide a favorable normative framework¹⁵, ¹⁶. However, the persistence of invasive practices without consent reveals a gap between normative principles and clinical reality¹⁰, ¹⁷. This study provides recent epidemiological evidence that can serve as a foundation to strengthen medical and academic training and to drive institutional reforms ensuring respect for reproductive rights⁹, ¹⁸.
The international debate on obstetric violence emphasizes that its recognition as a form of gender‑based violence is essential for advancing effective public policies¹⁸, ¹⁹. The evidence presented here contributes to global efforts to make these practices visible and eradicate them, offering a significant input both to Cuban medicine and to the international scientific community²⁰. In this sense, the research not only provides contextualized epidemiological data but also engages in a broader debate on women’s dignity and lives, reaffirming the need to transform healthcare services into a respectful, humanized, and violence‑free model.
CONCLUSIONES
La violencia obstétrica, presente en más de la mitad de las gestantes estudiadas (61,9 %), constituye un problema significativo que compromete la calidad, la seguridad y la dignidad de la atención materna¹, ². Los resultados obtenidos, que destacan la violencia en la comunicación (56,1 %) y las intervenciones físicas sobre el cuerpo femenino (48,2 %), son consistentes con estudios internacionales que reportan cifras superiores al 50 % en países como México y España³, ⁴, ⁶. Estos hallazgos confirman que la violencia obstétrica no es un fenómeno aislado, sino un patrón sistemático que vulnera derechos reproductivos y humanos reconocidos por organismos internacionales como la OMS y la ONU⁷, ⁸.
La identificación de procedimientos realizados sin consentimiento, como la episiotomía y la maniobra de Kristeller, evidencia la persistencia de prácticas invasivas cuestionadas en la literatura científica y asociadas a complicaciones clínicas como hemorragia posparto e infección puerperal⁴, ¹². Aunque la mortalidad materna y neonatal fueron bajas (0,3 % y 0,6 %), la elevada insatisfacción con la atención (56,1 %) y la presencia de desenlaces psicológicos como ansiedad posparto (32,2 %) y depresión puerperal (21,9 %) reflejan un impacto profundo en la salud integral de las mujeres⁵, ¹³. Estos resultados refuerzan la necesidad de transformar los servicios de salud hacia un modelo respetuoso y humanizado, en coherencia con los principios normativos nacionales e internacionales¹⁵, ¹⁶, ¹⁷.
La relevancia de este estudio radica en que aporta evidencia epidemiológica reciente en un contexto donde las investigaciones sobre violencia obstétrica son aún escasas¹⁰. Su valor trasciende el ámbito clínico, pues contribuye a fortalecer la formación médica y docente, ofreciendo herramientas para que los profesionales reconozcan y enfrenten estas prácticas desde una perspectiva ética y normativa⁹, ¹⁸. Asimismo, se inserta en el debate internacional sobre la violencia de género y los derechos reproductivos, reafirmando que el reconocimiento de la violencia obstétrica como forma de violencia contra la mujer es esencial para avanzar en políticas públicas efectivas¹⁸, ¹⁹. En este sentido, la investigación constituye un aporte significativo tanto para la medicina cubana como para la comunidad científica global²⁰.
Relevancia docente y sanitaria: Este trabajo no solo visibiliza un problema de salud pública, sino que también ofrece un recurso pedagógico para la formación de estudiantes y profesionales de la salud. Al integrar datos epidemiológicos, referencias normativas y comparaciones internacionales, se convierte en una herramienta para promover la reflexión crítica, la actualización docente y la implementación de estrategias asistenciales que garanticen respeto, calidad y dignidad en la atención materna. Su impacto se proyecta en la mejora de la práctica clínica, la consolidación de valores humanistas en la educación médica y el fortalecimiento de políticas sanitarias orientadas a la protección integral de las mujeres.
CONCLUSIONS
Obstetric violence, affecting more than half of the women studied (61.9%), represents a major challenge that undermines the quality, safety, and dignity of maternal care¹, ². The findings, highlighting communication‑related violence (56.1%) and physical interventions on the female body (48.2%), are consistent with international reports showing figures above 50% in countries such as Mexico and Spain³, ⁴, ⁶. These results confirm that obstetric violence is not an isolated issue but a systematic pattern that violates reproductive and human rights recognized by international organizations such as WHO and the UN⁷, ⁸.
The identification of procedures performed without consent, such as episiotomy and the Kristeller maneuver, demonstrates the persistence of invasive practices criticized in scientific literature and associated with clinical complications such as postpartum hemorrhage and puerperal infection⁴, ¹². Although maternal and neonatal mortality were low (0.3% and 0.6%), the high level of dissatisfaction with care (56.1%) and the presence of psychological outcomes such as postpartum anxiety (32.2%) and puerperal depression (21.9%) reveal a profound impact on women’s overall health⁵, ¹³. These findings underscore the urgent need to transform healthcare services into a respectful and humanized model, aligned with national and international normative principles¹⁵, ¹⁶, ¹⁷.
The relevance of this study lies in its contribution of recent epidemiological evidence in a context where research on obstetric violence remains scarce¹⁰. Its value goes beyond the clinical sphere, as it strengthens medical and academic training by providing tools for professionals to recognize and address these practices from ethical and normative perspectives⁹, ¹⁸. Furthermore, it engages in the international debate on gender‑based violence and reproductive rights, reaffirming that recognizing obstetric violence as a form of violence against women is essential for advancing effective public policies¹⁸, ¹⁹. In this regard, the study makes a significant contribution both to Cuban medicine and to the global scientific community²⁰.
Educational and healthcare relevance: This research not only highlights a public health problem but also serves as a pedagogical resource for the training of medical students and healthcare professionals. By integrating epidemiological data, normative references, and international comparisons, it becomes a tool to foster critical reflection, enhance teaching practices, and implement healthcare strategies that ensure respect, quality, and dignity in maternal care. Its impact extends to improving clinical practice, consolidating humanistic values in medical education, and strengthening health policies aimed at the comprehensive protection of women.
RECOMENDACIONES
Los resultados de este estudio permiten formular un conjunto de recomendaciones orientadas a mejorar la calidad de la atención materna y reducir la violencia obstétrica en el ámbito hospitalario. En primer lugar, se requiere fortalecer la capacitación del personal de salud en aspectos éticos, comunicacionales y de respeto a la autonomía de las gestantes, incorporando en la formación médica contenidos específicos sobre derechos reproductivos y violencia de género¹, ², ⁹. La evidencia demuestra que la violencia en la comunicación es la forma más frecuente de maltrato, por lo que urge implementar talleres de sensibilización y protocolos de trato humanizado³, ⁷.
En segundo lugar, es imprescindible revisar y actualizar las prácticas clínicas rutinarias, eliminando procedimientos invasivos sin consentimiento como la episiotomía y la maniobra de Kristeller, que han sido cuestionados por organismos internacionales y asociados a complicaciones clínicas⁴, ¹². La adopción de guías basadas en evidencia y el cumplimiento estricto de estándares de la OMS y la ONU contribuirán a garantizar un parto respetado⁷, ⁸.
Asimismo, se recomienda fortalecer los mecanismos de supervisión institucional, estableciendo sistemas de monitoreo y auditoría que permitan identificar y sancionar conductas de maltrato, en consonancia con la legislación nacional y las normativas internacionales¹⁵, ¹⁶, ¹⁷. La creación de comités hospitalarios de calidad y derechos reproductivos puede servir como espacio de evaluación y retroalimentación continua.
En el plano docente, este estudio debe ser utilizado como recurso pedagógico en la formación de estudiantes y residentes, promoviendo la reflexión crítica sobre las prácticas obstétricas y su impacto en la salud integral de las mujeres⁹, ¹⁸. La inclusión de casos clínicos, simulaciones y debates académicos permitirá consolidar valores humanistas y éticos en la educación médica.
Finalmente, se recomienda fomentar la investigación continua sobre violencia obstétrica en Cuba, ampliando el alcance a otros hospitales y regiones, con el fin de generar evidencia nacional que respalde políticas públicas efectivas¹⁰, ¹⁹, ²⁰.
En síntesis, la implementación de estas recomendaciones permitirá avanzar hacia un modelo de atención materna respetuoso y humanizado. Al fortalecer la capacitación del personal, eliminar prácticas invasivas sin consentimiento y consolidar mecanismos de supervisión institucional, se contribuye directamente a elevar la calidad asistencial, garantizando seguridad, dignidad y satisfacción de las gestantes. Este enfoque no solo impacta en la práctica clínica, sino que también refuerza la formación docente y la cultura profesional orientada a la protección integral de la mujer.
RECOMMENDATIONS
The findings of this study allow for the formulation of recommendations aimed at improving the quality of maternal care and reducing obstetric violence in hospital settings. First, it is necessary to strengthen healthcare professionals’ training in ethics, communication, and respect for women’s autonomy, incorporating specific content on reproductive rights and gender‑based violence into medical education¹, ², ⁹. Evidence shows that communication‑related violence is the most frequent form of mistreatment, making it urgent to implement sensitization workshops and protocols for humanized care³, ⁷.
Second, clinical practices must be reviewed and updated, eliminating invasive procedures performed without consent, such as episiotomy and the Kristeller maneuver, which have been criticized by international organizations and linked to clinical complications⁴, ¹². The adoption of evidence‑based guidelines and strict compliance with WHO and UN standards will contribute to ensuring respectful childbirth⁷, ⁸.
Institutional supervision mechanisms should also be strengthened, establishing monitoring and auditing systems to identify and sanction mistreatment, in line with national legislation and international regulations¹⁵, ¹⁶, ¹⁷. The creation of hospital committees on quality and reproductive rights can serve as spaces for continuous evaluation and feedback.
From an academic perspective, this study should be used as a pedagogical resource in the training of students and residents, fostering critical reflection on obstetric practices and their impact on women’s health⁹, ¹⁸. The inclusion of clinical cases, simulations, and academic debates will help consolidate humanistic and ethical values in medical education.
Finally, it is recommended to promote ongoing research on obstetric violence in Cuba, expanding the scope to other hospitals and regions, in order to generate national evidence that supports effective public policies¹⁰, ¹⁹, ²⁰.
In summary, the implementation of these recommendations will foster a respectful and humanized model of maternal care. By strengthening staff training, eliminating invasive procedures without consent, and consolidating institutional monitoring mechanisms, healthcare services will directly enhance quality of care, ensuring safety, dignity, and patient satisfaction. This approach not only improves clinical practice but also reinforces academic training and professional culture aimed at the comprehensive protection of women.
DECLARACIONES
Financiación
Sin financiación.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflictos de intereses relacionados con el contenido de este artículo.
Disponibilidad de datos
Los datos utilizados en este estudio proceden de literatura científica previamente publicada.
Contribución de autores (CRediT)
MAGP (Manuel Alejandro García Pereda): Conceptualización, Metodología, Análisis formal, Revisión y edición, Supervisión y Administración del proyecto.
ACC (Andy Carménate Canino): Conceptualización, Análisis formal, Redacción del borrador original, Revisión y edición y Supervisión.
DMLG (Daniel Marcial López Gil): Conceptualización, Metodología, Análisis formal, Revisión y edición, Supervisión y Administración del proyecto.
YNR (Yembila Novo Rodríguez): Análisis formal, Redacción del borrador original, Revisión y edición y Supervisión.
- MAGP – Manuel Alejandro García Pereda
- ACC – Andy Carménate Canino
- DMLG – Daniel Marcial López Gil
- YNR – Yembila Novo Rodríguez
Todos los autores participaron en la elaboración del manuscrito de acuerdo con las funciones descritas mediante la taxonomía CRediT, revisaron críticamente el manuscrito, aprobaron la versión final para su publicación y aceptan la responsabilidad sobre todos los aspectos del trabajo, de acuerdo con los criterios establecidos por el International Committee of Medical Journal Editors (ICMJE).
Uso de Inteligencia Artificial
Los autores declaran que no se ha utilizado inteligencia artificial generativa en la redacción ni en el análisis del contenido científico de este manuscrito.
Publicación previa
Este trabajo no ha sido presentado ni publicado previamente en ninguna otra revista científica, congreso, jornada, medio académico o plataforma de difusión.
Consideraciones éticas:
El presente estudio cumplió rigurosamente con los principios éticos que rigen la investigación en seres humanos, en concordancia con la Declaración de Helsinki y las normativas nacionales e internacionales sobre derechos reproductivos y dignidad materna. Contó con la aprobación del Comité de Ética y Consejo Científico del Hospital General Docente Iván Portuondo (Acta No. 1/2026, enero de 2026), conforme a la normativa nacional vigente. La recolección de datos se realizó entre enero de 2024 y diciembre de 2025, y el análisis y difusión fueron autorizados posteriormente por dicho comité, garantizando la revisión independiente de los objetivos, métodos y procedimientos empleados. Todas las participantes otorgaron consentimiento informado, asegurando confidencialidad de los datos y respeto a su autonomía; la información se procesó de manera anónima y con medidas de seguridad para proteger los expedientes clínicos. La investigación se enmarca en el compromiso institucional de promover una atención materna respetuosa y libre de violencia, en coherencia con los principios de la OMS, la ONU y la normativa cubana vigente (Constitución de 2019, Código de las Familias y Programa Materno Infantil), como marco regulador que sustenta la protección integral de la maternidad y la dignidad de las mujeres.
Declaración de transparencia
El autor de correspondencia confirma que el manuscrito presentado constituye una descripción honesta, precisa y transparente del trabajo realizado. Se han seguido las recomendaciones internacionales para la publicación de investigación biomédica y las buenas prácticas editoriales.
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